Se acercaba el día, el 8 de noviembre y nosotras estábamos cada vez más nerviosas. No necesitamos acampar ya que teníamos pases V.I.P. Y al fin llegó el día, el que tanto esperábamos. El concierto no pudo empezar mejor, la jefa apareció cantando 'Ni un paso atrás', siempre estaba bailando y saltando, de un lado del escenario a otro, se la veía con una energía increíble. El concierto se terminó y me desilusioné pero rápidamente apareció una sonrisa en mi cara cuando me acordé que teníamos pases V.I.P. Cuando nos llevaron a la sala donde la abrazaríamos habían seis chicas más que también tenían pases. Cuando Malú les firmo a todas se fueron y solo quedábamos nosotras. Se acerco a nosotras:
-Hola María, que bien verte otra vez. Tenía muchas ganas.
-Yo sí que estoy encantadisima de verte. Esta es Alba, mi mejor amiga.-Malú le dio dos besos.-has estado increíble esta noche.
-Jjaja, muchas gracias, bueno como ya no queda nadie ¿queréis venir a mi casa a tomar una copa?.
¿Esto era verdad? ¿Malú nos estaba invitando a su casa?
-Pues claro que queremos, tenemos el coche ahí fuera, te esperamos fuera y te seguimos.
-Vale, nos vemos allí.-Tardamos unos veinte minutos en llegar a su casa, era una casa grande y un jardín con piscina precioso. Cuando llegamos Malú nos enseño su casa, fue muy gracioso porque nos lo explicaba como si fuese una vendedora inmobiliaria.
-Y este es el salón, pequeño pero acogedor.
-Pues gracias por la visita, creo que nos quedamos la casa.-Malú y Alba echaron a reír ante mi chiste.
La noche fue genial entre copas, música y sobretodo muchas risas. A las dos y media decidimos que ya era hora de irnos.
-Bueno Malú nosotras tenemos que irnos que ya es muy tarde.-dije levantándome del sofá.
-¿Ya? pero si aún es pronto.-dijo poniéndome ojitos.
-Malú, son las dos y media ¿eso es pronto?.-dije riendo.
-Vale, venga iros,pero mañana te llamaré, no te vas a deshacer de mí tan fácilmente..-Nos despedimos con dos besos y Alba y yo nos dirigimos al coche. Dejé a Alba en su casa y me dirigí a la mía. Y cuando subí arriba me acordé de una cosa...Mierda, la chaqueta me la he dejado en casa de Malú. Pensé en volver a por ella, pero quizá ya estaría durmiendo. Aún así fui a por ella. Cuando llegué vi un Audi rojo aparcado en la puerta y la verdad que me pareció extraño a las tres de la mañana. Bajé del coche y la puerta estaba abierta, me asusté y entré al jardín sin hacer ruido y en la puerta del chalet estaba Malú y había un hombre de espaldas pero no logré distinguirlo. Vi que ese hombre se acercaba a ella, estaban discutiendo, yo estaba escondida detrás de unos arbustos. La discusión cada vez era más fuerte y yo seguía viéndolo todo desde mi escondite. Cuando pensaba que no podía ir peor, el chico le dio un puñetazo a Malú y la dejó en el suelo. No iba a dejarla ahí así que salí corriendo hacia él y le di un puñetazo, logré inmovilizarlo por la espalda y sacarlo fuera, cerré la puerta y ya no pudo entrar. Enseguida me acordé de Malú y fui corriendo hacia ella. Seguía allí en el suelo, no se había movido. Conseguí levantar-la y llevar-la al sofá. Parece ser que no tenia heridas graves, solo un pequeño moratón en el moflete izquierdo. Vi que se estaba recuperando, así que decidí preguntarle pero ella se adelantó.
-María ¿que haces aquí?
-Había venido a por mi chaqueta, me la dejé aquí y cuando llegué vi un Audi, así que pensé que te pasaba algo. ¿Quién era ese chico?
-Era mi ex novio. Le dejé porque me puso los cuernos. Él no lo aceptó y me acosaba, hasta que le denuncié pero sigue persiguiéndome y haciéndome la vida imposible.-y tras decir esto rompió a llorar.
-Eh Malú, mírame, he estado aquí ahora, no he dejado que te pase nada y no voy a dejar que te pase nada, ese cabrón no volverá a acercarse a ti ¿vale? Confía en mi.-se recostó en mi pecho, esta vez sus lágrimas cesaron un poco.Tras unos minutos intentando calmarla, lo conseguí, ya estaba más tranquila.
-María.
-Dime
-Gracias, gracias por estar aquí, y gracias por echar a David.-así que ese cabrón se llamaba David.
-No me des las gracias, tu me has ayudado durante muchos años, con tu música, ahora me toca devolverte a ti todo lo que has echo por mi.-una pequeña sonrisa se dibujó en su cara. Y unos minutos después, nos quedamos dormidas, yo recostada en el brazo del sofá y ella abrazada a mi cintura.
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