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lunes, 28 de julio de 2014

Capitulo 8

Pensé que esa noche no dormiría pero todo lo contrario, se me cerraron los ojos enseguida, normal, era mucho cansancio encima... Me desperté a las diez y media, miré el móvil y tenía tres llamadas perdidas de Malú así que la llamé.
-Buenos días dormilona.-dijo con voz de dormida.
-Buenos días cariño ¿te he despertado?-pregunté.
-No, ya estaba despierta, oye ¿ahora que vas a hacer? ¿vas a ir al tanatorio?
-Si, ahora me ducharé y me vestiré y me iré hacia allí.
-Pues pasa a por mi y vamos juntas que te recuerdo que tienes mi coche.-es verdad el coche de Malú, lo había olvidado.
-Vale, a las once y media estoy ahí. Te quiero.
-Vale, yo también te quiero.-colgué y me fui a la ducha, cuando salí ya eran las once menos diez así que debía darme prisa. Abrí el armario y me puse unos vaqueros, mi chaqueta de cuero y unas converse negras. No me daba tiempo a desayunar así que pensé que ya desayunaría allí. A las once en punto salí de casa y cuando entré al ascensor, Carlos mi vecino entró conmigo.
-María, ya me he enterado de lo de tu padre, lo siento mucho, de verdad.
-Gracias.-dije evitando la conversación.
-¿Ya sabes que para cualquier cosa me tienes aquí no?
-Si.-Carlos siempre había ido detrás de mí, él decía que no pero se notaba mucho-.Gracias, adiós.
Salí muy rápido ya que tenía el tiempo justo para llegar, al girar la esquina tropecé con alguien, era un hombre alto y fuerte, calculo que de unos 50 años. No pude verle bien la cara porque en cuanto me levanté me fui, disculpándome primero claro. Me subí al coche y conduje hasta la casa de Malú, llegué a las once y media y no sé ni como pero ella ya estaba esperándome en la puerta, siempre tan puntual.
-Buenos días.-me dijo subiendo al coche y dándome un beso.
-Buenas.-subió y nos fuimos. En todo el trayecto no pronunciamos palabra, se hizo un poco incómodo y no sé porque pero por fin llegamos.
-Cariño, yo voy a la cafetería que no he desayunado.-le dije.
-Vale, yo voy a saludar a tu madre y a decirle que hemos llegado, ahora te veo.-dijo dándome un beso.
-Gracias.
Entré en la cafetería y estaba vacía, cogí un zumo y un sandwich de la máquina y me senté en una mesa. Un hombre entró, no sería muy mayor, rondaría los 50 o así. Se acercó a la máquina a comprar algo, pero no se agachó a cogerlo cuando cayó, entonces se acerco a mí.
-Disculpa ¿podrías cogérmelo? Es que estoy algo mal de la espalda y no me viene bien agacharme.-me preguntó
-Claro.-me levanté y cogí su sandwich.
-Muchas gracias joven.-me senté en la silla cabizbaja y saqué mi móvil-.así que tu también has perdido a alguien importante...
-Si...a mi padre...-dije a punto de llorar.
-Lo siento, no quería hacerte llorar, mejor me voy.-dijo levantándose.
-No no, tranquilo, puede quedarse si quiere.-dije ofreciéndole el asiento-.¿usted también a perdido a alguien verdad? Porque no creo que haya venido solo para comprar en la máquina.
-En realidad, es una larga historia, no he perdido a nadie, nunca tuvimos relación...-dijo abriendo su sandwich-.bueno, yo me voy a tener que ir ya, espero que lo superes pronto. Adiós.
-Espere, ¿como se llama usted?-pregunté.
-Esteban.-contestó.
-Encantada, yo María.
-Ha sido un placer María.
Y cuando el salió por la puerta, entró Malú.
-Ya estoy aquí.-dijo con una medio sonrisa.
-Malú ¿podemos hablar?.-pregunté seria.
-Claro, ¿de que quieres hablar?-preguntó algo asustada.
-De lo nuestro...¿que es lo que tenemos? ¿Es una relación o simplemente es algo pasajero?-pregunté.
Malú me miro fijamente a los ojos, después agacho la cabeza y pensó la respuesta.
-Yo no pienso que esto sea algo pasajero, quiero que esto sea una relación, te quiero, de verdad. Y tu a mí también...quiero arriesgarme contigo.-dijo sincera con sus ojos clavados en los míos.
-Yo también quiero arriesgarme...-y dicho esto lo sellamos con un beso, un beso de verdad, de esos que no quieres que acaben, de los que te dejan con ganas de más y sin respiración. Por fin las cosas parecían que iban bien, tenía algo serio con Malú y sentí un palpito, sentí que esta era la buena, que después de la tormenta llega la calma y así fue, Malú llegó y calmó un poco el caos de vida que llevaba.

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Y este capitulo se lo quiero dedicar a @Rbnere que me ha insistido para que suba xd no, es broma porque es geenial, que la conozco de hace poquito pero yaa le he cogido mucho cariño y que laa quiero mucho.

sábado, 26 de julio de 2014

Capitulo 7

Me quedé allí sentada, no me moví y cuando me dí cuenta, Malú estaba sentada a mi lado ¿cuando había entrado?
-Lo siento, estaba pensando en mis cosas y no te había visto entrar.
-No pasa nada ¿estás bien?-preguntó preocupada.
-Si si, tranquila ¿nos vamos a casa? Necesito descansar un poco.
-Claro, vamos.-fuimos a despedirnos de mi madre y nos avisó de que el entierro era mañana a las seis y media. Subimos al coche y Malú no preguntó nada sobre lo que había leído, lo agradecí porque no quería hablar de eso, al menos por ahora. Llegamos a su casa y yo lo que quería era tumbarme en el sofá y nada más, no quería saber nada del mundo. Ya eran las cuatro y media, así que Malú tendría que irse dentro de nada a la sesión de fotos. Me tumbé en el sofá y ella se fue a la habitación. No sé cuanto tiempo estuve allí tumbada, ni siquiera me había dado cuenta cuando me había dormido, mire alrededor y ya era de noche. Busqué a Malú pero no estaba así que pensé que seguiría con la sesión de fotos. Vi la hora, las nueve menos cuarto, fui a la cocina a por un vaso de agua y en la nevera había una nota suya.

Cariño, me voy a la sesión de fotos, te dejo la nota porque me daba pena despertarte, no creo que llegue muy tarde así que si quieres espérame y cenamos juntas ¿vale? Te quiero.

Cuando leí la nota, se me quedó una cara de tonta increíble, era capaz de sacarme una sonrisa hasta en mis peores momentos, y con estos pequeños detalles... Salí fuera a jugar un rato con los bichillos y cuando me cansé volví a entrar dentro. Las nueve y media, Malú estaría al caer y como supuse que llegaría cansada, decidí prepararle la cena, no me complique mucho la verdad. Preparé besugo al horno, y también un poco de ensalada, cuando la estaba aliñando, llamaron al timbre ¿quién podía ser? Me lavé las manos y fui a abrir¿Pero que hacia ella aquí? Mi cara debió ser un poema porque le hizo mucha gracia.
-Hola.-me saludó
-Ho..hola.-estaba flipando, las palabras no me salían-.puedo...¿puedo ayudarte en algo?
-Bueno, venía a ver a Malú que hace tiempo que no la veo.
-Pues Malú no está, está en una sesión de fotos.
-Oh, bueno pues si eso ya vendré otro día.
-No no, si estará al caer, pasa pasa.-dije-.por cierto yo soy María que no me he presentado.
-Encantada María, yo soy Vanesa aunque creo que no hace falta que te lo diga.-rió
-No, no hace falta, soy fan tuya y te sigo desde hace mucho.-contesté alegre.
La verdad es que Vanesa Martín era encantadora, un amor de persona, estuvimos en el sofá hablando de muchas cosas, de su gira, música, y muchas cosas y a las diez y cuarto llegó Malú.
-¡Vanesa! No sabes la alegría que me da verte.-gritó corriendo a abrazarla.
-Yo también me alegro un montón de verte.
Vanesa se quedó a cenar con nosotras y nos lo pasamos bien, era una chica muy simpática y también una gran artista. A las doce Vanesa dijo que se iba ya que era tarde y nos quedamos Malú y yo solas.
-Malú yo me voy a ir también.
-¿Te vas?.-preguntó sorprendida.
-Si, esta noche prefiero irme a mi casa a dormir y pensar en mis cosas.-dije levantándome.
-Bueno, vale, coge si quieres mi coche ¿el tuyo no lo tienes aqui no?-se me había olvidado, mi coche no estaba aquí, me despedí de ella y cogí su coche. Lo único que quería era llegar a casa y tirarme en la cama. Cuando entré en el piso, vi un sobre en el suelo, no tenía sello ni nada así que alguien debió venir a mi casa y pasarlo por debajo de la puerta. Sinceramente, me aterraba leer lo que pusiera en aquella carta, pero aún así la abrí, si no la abría no dormiría por la curiosidad así que la leí.

María, estoy al tanto de todo lo que te esta pasando estos días. Yo sé toda la verdad, si quieres saberla te espero el jueves que viene en la Cafetería La Vella a las seis y media. 

¿Qué? ¿Que significaba esto? ¿Alguien mas sabe la verdad y me lo ha ocultado? Ya no sabía ni que pensar, no sabía ni en quién confiar. Supongo que debería ir, quiero saber la verdad y que alguien me explique que esta pasando de una vez por todas.

viernes, 25 de julio de 2014

Capitulo 6

Me quedé en shock, no sabía que hacer, ni que decir...simplemente me quede allí parada y Malú me miró preocupada.
-¿Que ha pasado cariño?-no dije nada, las palabras tampoco me salían.
-Malú...mi...-dije aquellas palabras con la poca voz que tenía, y me asombre al ver que hablaba porque me creí incapaz de hacerlo-.mi padre...Malú, mi padre ha muerto...-dicho esto y con la voz rota, las lágrimas volvieron a bailar en mis mejillas. Malú rápidamente vino a abrazarme e intentó tranquilizarme. No hizo falta decir nada más, nos subimos al coche y nos dirigimos al tanatorio. Ella conducía y yo estaba apoyada en la ventanilla, intentando asimilarlo, pero por más que lo intentaba, eran intentos fallidos. Sentía un vacío dentro de mí, yo siempre estuve muy unida a él y de repente esto...no quería creerlo...Malú me aviso de que ya habíamos llegado.
-Ya hemos llegado.-dijo mirándome y sacando las llaves del coche-¿Cariño, cuando tu madre me vea que le dirás?
-No lo sé, ya pensaré algo después.-la verdad es que no había pensado en eso, en lo único que pensaba era en mi padre. Entré lo más rápido que pude, buscando a mi madre para abrazarla. Estaba en la sala 8, y allí la vi sentada y llorando. En cuanto me vio corrió hacia mis brazos. Estábamos rotas, lo único que podíamos hacer era llorar. Mi madre se separó de mi y miró a Malú.
-María, quien...¿quien es ella?-preguntó mi madre
-Es..es una amiga mamá, estaba con ella en su casa y ha venido a acompañarme.-puse la primera escusa que se me ocurrió.
-Me suena mucho su cara...
-No sé, quizá...-
Cada vez llegaba más gente y yo me empezaba a agobiar, a la mayoría no los conocía, todos venían a darme el pésame y yo sin conocerlos. Malú se dió cuenta de mi agobio y se acercó.
-Venga vamos a la cafetería.-lo agradecí, ella era la única que me entendía, sin necesidad de palabras, con las miradas nos lo decíamos todo. Estábamos en la cafetería cuando vino mi tío Juan a hablar conmigo.
-María, verás, tu padre...tu padre me dio esto hace unos meses.-sacó un sobre de su bolsillo-. me dijo que en caso de que le pasara algo, que te lo diese.
-¿Qué? ¿Como que te lo dio mi padre?.-pregunté algo sorprendida.
-Si, me lo pidió porque él quería contarte algo y en esta carta te lo explica, toma.-me tendió el sobre.
-Cielo yo me voy fuera, necesito fumar, te dejo sola por si quieres leerlo ¿vale?-dijo Malú levantándose
-Vale.-me dio un beso y se fue.
Tenía miedo de abrir el sobre, no tenía ni idea de lo que podía poner en la carta, pero también sentía curiosidad, debía ser muy importante...

  María, hija, supongo que si estas leyendo esto es porque tu tío Juan te ha entregado el sobre y significa que yo ya no estoy ahí...Hace unos meses que quería decirte esto, pero sinceramente, no encontraba el momento, no sabía como decírtelo, temía tu reacción...y creo que ya es hora de que lo sepas, mereces saberlo...Hace años, tu madre me engañó, me engañó con otro hombre...yo no supe nada de esto hasta hace poco, tu madre me ha tenido engañado toda la vida...y no solo a mi, a ti también, fue hace 27 años...Si..las fechas concuerdan, María yo...siento decirte que yo no soy tu padre...pero para mi has sido siempre mi hija, yo no sabía nada hasta hace poco...Eres como una hija para mí, aunque no sea tu padre biológico, te quiero como si lo fuese...


¿Qué? ¿Esto era una broma? Mi padre no era mi padre...estaba echa un lío...miles de lágrimas salieron de mis ojos en a penas diez segundos...¿porque me pasaba todo a mi? Muere mi padre...después me dicen que mi padre no es mi padre...¿que mas me puede pasar?

jueves, 24 de julio de 2014

Capitulo 5

Y allí seguíamos, sentadas en el sofá, ella con la cabeza agachada buscando las palabras adecuadas, yo seguía allí, mirándola fijamente y con los nervios comiéndome por dentro. Era una mezcla de nervios y de miedo. Hasta que al final encontró las palabras correctas.
-María, a ver, como decirte esto...verás...-hacía unas pausas, ya sabéis, esas pausas que hace ella y que te ponen más nerviosa aun-.veo que estás muy nerviosa así que tranquilízate mujer que te va a dar un ataque. No es que me haya disgustado, al contrario, verás, tú me decías que porque hacía tanto por ti, si hace unos meses a penas te conocía. Lo de invitarte a mi concierto, llevarte a la discográfica...María, desde que te vi cantando 'A prueba de ti' bajo un árbol en aquel parque algo cambió, es como si dentro de mi algo hubiera echo 'click' como si un duendecillo se hubiese acercado a mi oído y me hubiese dicho 'es ella'. Por eso me he portado tan bien contigo, por que desde el minuto uno que te conozco me has gustado, eres una persona increíble, cada día me sorprendes con algo, algo diferente y cada día me gustas más, por eso aquello que te dije en la discográfica ¿lo recuerdas? Te dije que no quería perderte, porque eres alguien muy importante en mi vida, y ahora, después de decirte esto, es cuando más miedo estoy sintiendo, tengo miedo de que todo cambie...-me dejó muda, de verdad. Aquellas palabras me llegaron, sinceramente no sabía ni que decirle, ella también me gustaba pero después de aquello se me había olvidado hasta como se hablaba-.Y bueno pues dime algo porque me esta empezando a dar algo y si te callas pues no me ayudas mucho.
-Malú, creo que no hace falta decir que tú a mi también me gustas, es obvio, desde hace semanas siento algo por ti y sinceramente, yo también tenía miedo, tenía miedo porque me estoy empezando a enamorar de ti y no quería acabar mal con esto...-cuando escuchó mis palabras rápidamente se tiro a mis brazos.
-Te quiero.-susurró en mi oído e inmediatamente mi piel se erizó, escuchar esas palabras, de su boca y tan cerca de mi oído...Después de eso nos sentamos en el sofá y nos pusimos una peli aunque a penas la vimos entre besos y caricias, nos dormimos enseguida. Cuando me desperté me quedé contemplando la perfecta figura que dormía entre mis brazos y estoy segura que querría despertar así el resto de mi vida. Me levanté sin hacer mucho ruido, intentando no despertarla, fue difícil porque soy la mas ruidosa del planeta y cuando llegué abajo me pregunté como lo había echo. Quise prepararle el desayuno aunque yo la cocina no la domino mucho. Rebusqué en los armarios para ver que había y preparé la bandeja, subí con la bandeja hasta la habitación, había un poco de todo, café, zumo, tostadas con mermelada, fruta, magdalenas, croissants, de todo. Cuando subí se lo dejé a un lado de la cama sin despertarla, escribí en una nota "Buenos días princesa" y lo deje sobre la bandeja. Me bajé al comedor, estuve un rato con el móvil y luego salí al jardín a jugar con los bichillos. Llevaba veinte minutos tirando-le la pelota a Danka y nada, que no se cansaba. Noté unas manos agarrarse a mi cuello
-Sería increíble que me despertarás así todos los días-dijo besando mi mejilla.
-¿Despertarte todos los días con ese desayuno? Cariño me voy a arruinar-rió en mi cuello y fue mejor sensación de toda mi vida.
-Venga vamos dentro a desayunar.
-¿Otra vez?-yo ya había desayunado antes.
-¿Ya has desayunado? Bueno pues desayuno yo.
-¿Hoy trabajas?-pregunté
-Sí, esta tarde tengo sesión de fotos-me entristecí un poco, pero por lo menos podía disfrutar de ella toda la mañana.
Mientras ella desayunaba cogí mi móvil, lo había dejado dentro cuando salí a jugar con Danka. Vi seis llamadas perdidas de mi madre y me pareció raro así que la llame. Segundos después mis ojos se inundaban de lágrimas, no podía creer lo que me estaba diciendo, no...esto no esta pasando...debe de haber un error...o al menos eso quería pensar yo...

viernes, 18 de julio de 2014

Capitulo 4

Las semanas pasaban y yo cada vez tenía mas trabajo encima, estaba preparando el  single que saldría dentro de poco, tenía muchas sesiones de fotos, reuniones y todo se me venía encima. Seguía en contacto con Malú, nos convertimos en mejores amigas, éramos inseparables, la mayoría de las veces que nos veíamos era en su casa, me invitaba a comer o a cenar y la verdad que nos lo pasábamos genial juntas. Ella también estaba muy liada, hacía poco que acababa de sacar disco y tenía la agenda muy apretada, conciertos, reuniones, el viaje a México...pero aún así siempre sacaba tiempo para mí. Me había llamado, proponiéndome que fuera a su casa a cenar, aunque más que proponiéndome me estaba obligando porque ya hacía una semana que no iba, así que acepte ir esa noche. Iría a su casa sobre las nueve y media y como ya eran las siete y media decidí que era hora de arreglarme. Me duché, salí con la toalla y abrí mi armario para ver que me ponía, tampoco quería ir tan arreglada ya que no era una cena de gala, opté por unos vaqueros, unas converse y la chaqueta de cuero que me daba suerte, cogí el coche y me dirigí hacia allí. Llamé y la puerta se abrió para poder entrar el coche, bajé y allí estaba ella esperándome con la mejor de sus sonrisas, tenía una sonrisa que no sé ni como describirla, era como una droga, no podía vivir tanto sin ella, y justo cuando iba a abrazarla, los bichillos se me tiraron encima.
-¡Dejadla bichos que es mía!-gritó Malú indignada. Me hacía gracia verla asi.
En cuanto me levante fui corriendo a abrazarla.
-Vaya, veo que me has echado de menos eh.
-Puff no sabes cuanto.
-Anda vamos dentro que hace frío.-Entramos dentro y ya olía a comida, me encantaba como cocinaba Malú, solo ella podía hacer que un plato te supiera tan bien y te dejara con ganas de mas.
-¿Que has preparado?
-Pescado.-En ese momento me reí por dentro, no me preguntéis por que pero me entró la risilla tonta.
Nos sentamos a cenar y todo fue genial, como siempre, entre risas y tonterías nuestras. Aunque yo, cuando estaba con ella, no me sentía cómoda del todo, había algo sobre mí que Malú aún no sabía y sentía que debía contárselo ya porque tal vez si esperara un poco, las cosas podrían no ir tan bien, decidí esperar a después, cuando hubiésemos acabado de cenar y estuviésemos viendo la tele o jugando con los bichos. Terminamos de cenar y le ayudé a recogerlo todo y a ponerlo en el lavavajillas. Sacó dos copas y nos sentamos en el sofá a hablar sobre sus conciertos, sobre lo que tenía que hacer yo y eso, sentí que ese era el momento, que tenía que contárselo ya.
-Verás Malú, yo tengo que contarte algo, algo que llevo queriendo decirte desde hace ya unas semanas pero aún no veía el momento y creo que es éste.
-A ver, dime.-dejó su copa en la mesa y me miró fijamente, yo hice lo mismo con la mía.
-Yo...a ver..no se como empezar. Cuando tu me hablas sobre algún chico o alguien yo te digo que si que están muy bien pero en realidad no es así, a mí no me va eso...
-¿Como que no te va eso?
-Malú, yo soy lesbiana...-no dijo nada, solo se dedicó a mirarme y lo peor era que no sabía como reaccionaba, no estaba ni triste ni feliz, ni contenta ni enfadada, todo esto me estaba desconcertando y necesitaba una respuesta, que me dijera algo, que me apoyaba y que no le importaba en absoluto.
-María yo...-lo dijo de una forma tan seria que os juro que pensé lo peor, pensé que aquí acababa nuestra amistad, que ya no quería seguir viéndome, y me sentí una completa idiota esperando esa respuesta...