-María, a ver, como decirte esto...verás...-hacía unas pausas, ya sabéis, esas pausas que hace ella y que te ponen más nerviosa aun-.veo que estás muy nerviosa así que tranquilízate mujer que te va a dar un ataque. No es que me haya disgustado, al contrario, verás, tú me decías que porque hacía tanto por ti, si hace unos meses a penas te conocía. Lo de invitarte a mi concierto, llevarte a la discográfica...María, desde que te vi cantando 'A prueba de ti' bajo un árbol en aquel parque algo cambió, es como si dentro de mi algo hubiera echo 'click' como si un duendecillo se hubiese acercado a mi oído y me hubiese dicho 'es ella'. Por eso me he portado tan bien contigo, por que desde el minuto uno que te conozco me has gustado, eres una persona increíble, cada día me sorprendes con algo, algo diferente y cada día me gustas más, por eso aquello que te dije en la discográfica ¿lo recuerdas? Te dije que no quería perderte, porque eres alguien muy importante en mi vida, y ahora, después de decirte esto, es cuando más miedo estoy sintiendo, tengo miedo de que todo cambie...-me dejó muda, de verdad. Aquellas palabras me llegaron, sinceramente no sabía ni que decirle, ella también me gustaba pero después de aquello se me había olvidado hasta como se hablaba-.Y bueno pues dime algo porque me esta empezando a dar algo y si te callas pues no me ayudas mucho.
-Malú, creo que no hace falta decir que tú a mi también me gustas, es obvio, desde hace semanas siento algo por ti y sinceramente, yo también tenía miedo, tenía miedo porque me estoy empezando a enamorar de ti y no quería acabar mal con esto...-cuando escuchó mis palabras rápidamente se tiro a mis brazos.
-Te quiero.-susurró en mi oído e inmediatamente mi piel se erizó, escuchar esas palabras, de su boca y tan cerca de mi oído...Después de eso nos sentamos en el sofá y nos pusimos una peli aunque a penas la vimos entre besos y caricias, nos dormimos enseguida. Cuando me desperté me quedé contemplando la perfecta figura que dormía entre mis brazos y estoy segura que querría despertar así el resto de mi vida. Me levanté sin hacer mucho ruido, intentando no despertarla, fue difícil porque soy la mas ruidosa del planeta y cuando llegué abajo me pregunté como lo había echo. Quise prepararle el desayuno aunque yo la cocina no la domino mucho. Rebusqué en los armarios para ver que había y preparé la bandeja, subí con la bandeja hasta la habitación, había un poco de todo, café, zumo, tostadas con mermelada, fruta, magdalenas, croissants, de todo. Cuando subí se lo dejé a un lado de la cama sin despertarla, escribí en una nota "Buenos días princesa" y lo deje sobre la bandeja. Me bajé al comedor, estuve un rato con el móvil y luego salí al jardín a jugar con los bichillos. Llevaba veinte minutos tirando-le la pelota a Danka y nada, que no se cansaba. Noté unas manos agarrarse a mi cuello
-Sería increíble que me despertarás así todos los días-dijo besando mi mejilla.
-¿Despertarte todos los días con ese desayuno? Cariño me voy a arruinar-rió en mi cuello y fue mejor sensación de toda mi vida.
-Venga vamos dentro a desayunar.
-¿Otra vez?-yo ya había desayunado antes.
-¿Ya has desayunado? Bueno pues desayuno yo.
-¿Hoy trabajas?-pregunté
-Sí, esta tarde tengo sesión de fotos-me entristecí un poco, pero por lo menos podía disfrutar de ella toda la mañana.
Mientras ella desayunaba cogí mi móvil, lo había dejado dentro cuando salí a jugar con Danka. Vi seis llamadas perdidas de mi madre y me pareció raro así que la llame. Segundos después mis ojos se inundaban de lágrimas, no podía creer lo que me estaba diciendo, no...esto no esta pasando...debe de haber un error...o al menos eso quería pensar yo...
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